Menú
×
Cadena 3

Servicios públicos

Seamos sinceros: la educación no le importa a nadie

La AUH ya no exige escolarización. La excusa: los certificados. Que no serían necesarios si el sistema se animara a contar los alumnos. Sólo 14 provincias tendrán 180 días de clase. Si no hay paros.

12/02/2020 | 18:44

Se aproxima marzo y ya empezamos a escucharlas mismas loas de siempre a Sarmiento y el versito de lo maravillosa que fue la escuela pública argentina. Pero, lo cierto, es que otra vez vamos a tapar con hipocresía el profundo desprecio que tenemos por la educación.

Por un lado, el Estado acaba de dar de baja cualquier requisito de escolarización para seguir pagando la Asignación Universal por Hijo a 4,4 millones de chicos. La excusa es que los padres no tienen tiempo ni margen para presentar los certificados de escolaridad y que, en la crisis, no se puede cortar esa ayuda.

No se animan a blanquear

En realidad, originalmente, toda la AUH estaba condicionada a que los chicos asistieran a la escuela. Después eso se cayó. El gobierno macrista reimpuso el requisito para el pago de una parte de la AUH, con mucha flexibilidad y excepciones. Ahora, directamente eliminaron la exigencia. A seguir durmiendo la siesta, todos, con la justificación de la pobreza.

La excusa de los certificados es vergonzosa. Porque un Estado que no tuviera nada que ocultar ni mentir no necesitaría exigir certificados a los padres. Debería saber él mismo, al día, el trayecto escolar de cada uno de los millones de alumnos argentinos. Así como hay un Cuit para cada pagador de impuestos no hay nada que impida que haya número para cada alumno. Pero eso existe la informática y la AUH hace 10 años que se paga.

Lo que pasa es que sí hay cosas que impiden el registro único. No se usa porque eso no les conviene a gobernadores y sindicatos. No le conviene a un sistema educativo que infla matrículas para justificar presupuestos caros y el clientelismo del empleo público. Sin este aparente caos, muchas provincias no podrían justificar el hecho de tener el triple de docentes por alumnos que otras.

Imaginate a Edenor haciendo lo mismo

Lo de la AUH no es lo único que exhibe sin pudor nuestro desprecio. Según indicó el Observatorio Argentino por la Educación, este año 9 provincias no van a cumplir con los 180 días de clase, pese a la ley que los exige. Pero, si se descuentan el tropel de días feriados y jornadas en los que se deja sin clases a los chicos con presuntas capacitaciones docentes, van a ser 14 las provincias que no llegarán a los 180 días. Córdoba es una de esas provincias que no llegará a los 180 días. 

Y eso rogando que no haya paros. Por ejemplo, Chubut figura como una de las pocas favoritas a cumplir la mishiadura de los 180 días, pero el año pasado sus maestros les cortaron el servicio público a sus alumnos sin contemplaciones y les dieron apenas 65 caóticos días de clases. Imaginemos qué pasaría si Edenor, la EPE en Santa Fe o Epec en Córdoba dejaran 115 días a oscuras a sus clientes. Son las ventajas de los sistemas privatizados de hecho y en silencio a nombre de los sindicatos y no de empresas, como sucede con la educación "pública".

El pedagogo Mariano Narodowski pone el dedo en la llaga: desde que salió la ley, jamás se cumplieron los 180 días. Jaime Correa, exdirector de Escuelas de Mendoza, agrega un dato humillante: los 180 días de piso eran para cuando se sancionó la ley; ese mínimo debía ir subiendo y hoy debería ser de 190. Otra ley escrita en el agua de la frivolidad argenta.

Chile vs. Argentina

El atraso y el desprecio por la educación está tan incorporado a nuestro ADN que seguimos hablando de días de clase, cuando el mundo habla de horas.

Nosotros no queremos hacerlo, porque, si lo hiciéramos, nuestra mediocridad quedaría aún más expuesta. En Argentina, según indicó el año pasado el Centro de Estudios de la Educación Argentina, cada alumno de primaria tiene 774 horas de clase al año si se ignoran los paros, mientras en un país como Chile hay 1.039.

Así que la próxima vez que escuche a un ministro o a un sindicalista decir que les importa la educación, no les crea. Puede haber alguna excepción, pero en general van a estar mintiendo. Si no, se animarían a cambiar todo esto.

Audios

El FMI y EEUU: de diablos a corderitos en un finde

Los inversores se hacen los osos

Los inversores se hacen los osos

Te puede Interesar

Escuche Sain: en Suecia nadie necesita pagar adicionales

Cuando el Brienza no te deja ver el bosque

Lo Último

El viejo truco de la pasividad anticipada

Audio

El dilema opositor: privilegios judiciales o impunidad K

Audio

Docentes en la era del achatamiento