Boudou, de payador perseguido a corrupto mimado

Justicia bajo acecho

Boudou, de payador perseguido a corrupto mimado

31/03/2021 | 13:44 | No es mala decisión judicial la de mantener en la casa a Boudou. Prueba dos cosas. Una: sigue siendo un corrupto para la Justicia. La otra: la teoría del lawfare no es más que una farsa.

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Cada semana suceden hechos que destruyen la teoría K del lawfare, es decir, la teoría de que una conspiración de jueces, periodistas y empresarios persigue con la ley a Cristina Fernández y compañía.

Es lo que acaba de suceder con Amado Boudou. El exvicepresidente tiene un fallo firme, definitivo e inapelable que lo condenó a 5 años y 10 meses de prisión efectiva por cobrar coimas y usar para eso su función de ministro en la venta de la fábrica de billetes Ciccone.

Por esta condena, Boudou se ha autodeclarado “preso político”. Una víctima del lawfare, como le gusta decir a su jefa.

Sin embargo, el payador perseguido no ha parado de recibir todos y cada uno de los beneficios posibles de la Justicia.

-Primero, el juez que debe hacer cumplir su sentencia, Daniel Obligado, lo sacó de la cárcel en abril con la excusa de que faltaba un fallo de la Corte y con la excusa de la pandemia, aunque el único grupo de riesgo al que pertenece Boudou es al de los vendedores de imprentas ajenas. Desde entonces Boudou está preso en la comodidad de su casa.

-Después le redujeron en 10 meses la condena porque hizo unos cursos de capacitación.

-En junio la Anses decidió volver a pagarle su pensión vitalicia como vicepresidente, aunque según la ley esos beneficios se pagan en reconocimiento al “mérito y al honor”. El progresismo K que se opone al mérito tiene, se ve, un concepto elástico sobre ese punto. Y sobre el honor ni hablar. Son unas 400 lucas al mes. Y la Anses ya avisó que le va a pagar retroactivos.

-En diciembre, cuando ya estaba muy claro que dentro de las cárceles la pandemia había golpeado menos que afuera y cuando la Corte dejó firme la sentencia contra Boudou, el juez Obligado sólo fijó la fecha en la que la condena del exvice quedaría cumplida. Recién cuando un fiscal le dijo al juez que hasta entonces Boudou debía dejar la cárcel de enjugandito y volver a la de verdad, el juez, remoloneando, ordenó la vuelta a prisión.

-Los abogados de Boudou apelaron ante una cámara. Y el fiscal de esa cámara, afiliado a Justicia Legítima, no pidió que Boudou volviera a prisión.

-Ahora, la Cámara acaba de decidir que el juez Obligado no escuchó bien los argumentos de Boudou, un error de principiantes que parece a propósito, por lo que el juez debe revisar si vuelve a pedir o no la prisión de Boudou.

-Finalmente, la propia Cámara le remarca al juez que, como la condena terminará de cumplirse en junio, Boudou podría empezar a disfrutar la libertad condicional a fines de mayo. Una manera de decirle al juez que ni se moleste en mandarlo a la cárcel.

Si prestás atención, no es una mala decisión la que acaba de tomar la Justicia. Demuestra dos cosas. Una, es que Boudou sigue siendo un corrupto en términos legales. Su culpa, las coimas, etc., fueron y siguen probadas. No se revirtió.

La otra cosa que demuestra esta decisión es que toda la famosa teoría del lawfare no es más que una farsa: el payador perseguido es al final el corrupto más mimado de la misma Justicia a la que él denuncia.