¿Qué puede pasar con salarios y jubilaciones? (Por Adrián Simioni)

Nuevo gobierno

¿Qué puede pasar con salarios y jubilaciones?

06/12/2019 | 14:30 | El acuerdo social podría contemplar sumas fijas. Si reemplazaran paritarias y ley de movilidad, los sueldos se achatarían y la Anses reduciría su gasto.

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El secreto absoluto de Alberto Fernández acerca de qué piensa hacer cuando asuma el martes nos tiene a todos sentados en la punta de la silla. Las preguntas son muchísimas. Pero hay una que es la que más interesa: ¿qué pasará con los salarios y las jubilaciones, en un marco en el que la pobreza alcanzó al 40% de la población?

En principio, todo va a estar sujeto al acuerdo social que Fernández quiere alcanzar entre los sindicatos y las empresas para sujetar la inflación. El presidente electo quiere que allí los gremios prometan contener sus reclamos salariales y las empresas prometan frenar las remarcaciones de precios.

Pero a eso se puede llegar de varias maneras. Ahora, una versión muy insistente dice que la CGT podría llegar a admitir en esa mesa aumentos salariales por decreto en lugar de aumentos negociados tradicionalmente por cada sector. La idea no es congelar esas paritarias, pero sí facilitar un paraguas para que los gremios puedan moderar sus reclamos.

Estos aumentos, consistentes en una suma fija no remunerativa igual para todo el mundo, establecidos por decreto del gobierno, tienen su antecedente en la crisis de 2001. Cuando asumió Eduardo Duhalde, las paritarias se congelaron. Como paliativo, entre 2002 y 2003 se decretaron cuatro aumentos (el primero había sido de unos 25 dólares).

Un efecto importante de estas subas es que achatan los sueldos. Al ser un monto fijo, por ejemplo 10 pesos, significan mucho más para alguien que cobra 20 pesos que para quien cobra 100 pesos.

Y otro efecto clave es que los gobiernos encuentran así una cobertura para hacer lo mismo con las jubilaciones. Así lo hizo Duhalde. Si ahora se hiciera algo parecido, congelando la movilidad jubilatoria, podría significar reducir fuertemente el gasto real previsional. Después todo eso dio lugar a cientos de miles de juicios previsionales que aún hoy estamos pagando. Pero esa es otra historia.

De esta forma, al menos por un plazo corto pero vital para las expectativas, los sueldos y las jubilaciones podrían desengancharse de la inflación